Análisis de amenazas
Quién ataca a su sector, con qué motivación y con qué técnicas, traducido a riesgo concreto.
Trabajamos todos los días para que la amenaza no se materialice. Si alguna lo logra, encuentra enfrente a alguien que ya conocía el terreno.
Tres capacidades con pesos y tiempos distintos: una permanente, una en reserva y una que respalda a las otras dos.
El trabajo de todos los días. Analizamos el panorama de amenazas del cliente, protegemos su marca, escuchamos su mercado y reforzamos la detección de su SOC. Un objetivo único: que la amenaza no se materialice.
La capacidad de respaldo. Si algo ocurre, contenemos sin destruir la prueba, preservamos con cadena de custodia y sostenemos el dictamen — incluso donde el forense clásico ya no alcanza.
Define la vía antes de que se toque el primer equipo, cumple los plazos de reporte, protege por contrato lo que después habrá que preservar, y defiende el resultado ante quien deba sostenerse.
Experiencia acumulada del equipo en respuesta a incidentes, peritaje y formación para entidades del sector defensa, universidades y empresas de tecnología. Las marcas pertenecen a sus titulares.
La firma que atiende su incidente a las tres de la mañana llega en frío: no conoce su arquitectura ni sabe qué grupos atacan a su sector. Gasta las primeras seis horas —las que más importan— entendiendo el terreno. Nosotros llevamos meses mirándolo.
Cuando algo ocurre corren tres relojes a la vez. Casi ninguna organización tiene proveedor para los tres.
Se pierde la ventana de anticipación: el ataque se detecta cuando ya está adentro.
Se pierde la evidencia volátil: memoria, logs que rotan, huellas que el atacante borra.
Se vencen los plazos de reporte, la denuncia y la reclamación de la póliza.
Un solo objetivo: que la amenaza no se materialice. Todo lo demás existe para reducir la probabilidad de que usted tenga que llamarnos a las tres de la mañana.
Quién ataca a su sector, con qué motivación y con qué técnicas, traducido a riesgo concreto.
Dominios similares, perfiles falsos, suplantación de ejecutivos y kits de phishing. Con soporte al retiro.
Qué se dice de usted, qué hace su competencia y qué dicen sus usuarios. Señales tempranas de crisis.
Indicadores contextualizados e integrados a sus herramientas de detección. Filtrados por relevancia, no por volumen.
Buscar al adversario antes de que la alerta suene, con hipótesis derivadas de la inteligencia del sector.
No competimos con su centro de operaciones: lo fortalecemos. Puntos ciegos, casos de uso y preparación forense.
Operamos las siete fases. Todo producto distingue hecho, inferencia y opinión, y declara su grado de confianza.
¿Qué necesita saber, y para decidir qué?
Qué disciplina responde cada pregunta, con qué límite legal.
Captura con registro de fuente, fecha, hora y método.
Normalización y correlación. Aquí la IA multiplica la escala.
Hipótesis y contraste. Aquí trabaja el humano.
La junta no lee lo mismo que el SOC.
Qué sirvió y qué falló. El ciclo vuelve a empezar.
Cada disciplina tiene fuentes propias y límites legales propios. Toque una para ver el detalle.
Exposición pública de la organización y sus activos: registros, prensa, dominios y certificados, documentos y sus metadatos, repositorios de código, filtraciones ya divulgadas. Es la base sobre la que se construye todo lo demás.
Narrativas, campañas coordinadas y coordinación inauténtica, suplantación de marca y de ejecutivos, exposición del personal, y escucha de lo que dicen usuarios y competencia.
Infraestructura de ataque, familias de código malicioso, comando y control, indicadores de compromiso, patrones de campaña y atribución técnica del adversario.
Foros cerrados, mercados ilícitos y canales de mensajería: venta de accesos y credenciales, filtraciones en circulación y actividad de grupos de extorsión contra el sector.
Ubicación y entorno de sedes, activos e infraestructura crítica; correlación entre territorio y actividad; apoyo al análisis de riesgo físico y de continuidad.
Lo que se dice donde no queda registro público: comunidades, foros y contactos del sector, con verificación mediante interlocución directa.
Trazabilidad transaccional, seguimiento de activos digitales, redes de dispersión y tipologías de fraude. Es la disciplina que conecta la anticipación con el peritaje de fraude.
Un solo panel con lo que la dirección necesita saber: qué se detectó, cuánto se neutralizó y de dónde viene. Cambie entre mapa plano y globo.
NotaEl tablero reproduce el formato y las métricas que entregamos; las cifras son de demostración. Los informes reales se entregan de forma reservada y nominada, con su marcado de distribución.
La mayoría de la evidencia que un juez rechaza no se perdió en el laboratorio: se perdió durante la contención.
El atacante entra. Nadie lo sabe.
Alerta del EDR o aviso de un tercero.
¿Es real? ¿Cuál es el alcance? Se abre el caso.
Aislar. Aquí se destruye evidencia.
Reimagen, parches, rotación de credenciales.
Meses después: ¿sobrevivió la prueba?
Ante la duda: se captura memoria, se toma el snapshot y luego se contiene. Diez minutos en un equipo, menos de cinco en la nube. Ese es todo el precio de tener un caso judicializable.
Triage, aislamiento sin destrucción, captura por orden de volatilidad y contención. Con bitácora desde el minuto cero: cada acción, hora, autor y motivo.
Hash en origen antes de tocar nada, dos copias, verificación documentada y custodia sin un solo hueco. El producto final es un dictamen que se sostiene en contrainterrogatorio.
El disco duro ya no existe: la escena es una API, vive en otro país y desaparece si nadie la congela a tiempo. Nuestra respuesta es la Bóveda de Evidencia.
Tres puertas y atendemos las tres: aliada bajo protocolo estricto, amenaza al peritar audio y video sintéticos, y objeto de peritaje —prompts, trazas de agentes, versión del modelo—. La instrumentación se diseña antes del despliegue.
Un repositorio donde lo preservado es físicamente imborrable —ni siquiera por un administrador— y matemáticamente verificable. Responde la pregunta que gobierna toda custodia: quién lo tuvo, desde cuándo, y quién pudo haberlo alterado.
Casi ningún incidente es solo técnico: en paralelo corren deberes de reporte con plazos propios.
Esa pregunta la responde un abogado, no un ingeniero — y hay que responderla en los primeros minutos. Por eso el aviso al jurídico va en el minuto diez y el triage se hace a cuatro manos.
Reporte a la autoridad dentro del plazo legal —preliminar y complementario, sin esperar el forense completo—, notificación a titulares y coordinación con el supervisor sectorial.
Acuerdos de tratamiento, cláusulas de seguridad, transferencias y niveles de servicio. Contratos de nube e IA con cláusula de acceso forense: la evidencia se negocia años antes del incidente.
Inventario de sistemas, clasificación por riesgo, políticas y cláusulas con proveedores, ante un marco normativo en reforma.
Admisibilidad, control de legalidad, defensa del dictamen y auditoría del método del perito contrario. Solo existe porque hay perito en casa.
Capacidades propias con componentes de código abierto: un centro con laboratorio, no una consultoría que subcontrata herramientas.
Comunicación cifrada de extremo a extremo sobre componentes de código abierto, desplegada en infraestructura controlada. Sin dependencia de un proveedor único y con soberanía sobre dónde viven los datos.
Si el atacante está dentro, ¿por qué seguir coordinando la respuesta por el correo corporativo?
Análisis forense asistido por IA que corre enteramente dentro del perímetro del cliente, con modelos de código abierto en local y sin ninguna salida hacia servicios de terceros.
Es la respuesta de ingeniería a una regla que no admite excepción: nunca se sube evidencia bajo custodia a un servicio de IA público. Hacerlo es a la vez una transferencia de datos no autorizada y una ruptura de la cadena de custodia. El laboratorio local elimina el dilema — se obtiene la escala de la IA sin que un solo byte salga del perímetro.
Cuarentena forense en la nube del propio cliente: cuenta aislada donde se analizan snapshots y volcados de memoria sin tocar producción, con triage asistido por IA sobre lo preservado.
La ingeniería propia está en los microservicios: se integran con la gestión de postura de seguridad de cada nube, de modo que cuando el CSPM emite un hallazgo crítico se dispara automáticamente la secuencia forense — aislar sin apagar, deshabilitar la terminación automática, capturar memoria, etiquetar el snapshot como elemento probatorio, calcular el hash y copiarlo a la bóveda con retención inmutable.
Operamos en alianza con el Centro de Investigación Cibercomando, con reconocimiento del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. El beneficio menos obvio es el más valioso: la validación científica del método y de las herramientas. La idoneidad del método es lo primero que ataca una contraparte.
Todas comparten una pregunta: cómo se perita un artefacto que aún no tiene método aceptado.
Mirar lo técnico desde lo jurídico, y lo jurídico desde lo técnico.
Líder y director de inteligencia e investigación digital. Arquitecto en ciberseguridad, ciberdefensa y ciberinteligencia, con quince años de escena del crimen digital y experiencia en tres terrenos que rara vez coinciden: banca digital, donde diseñó arquitectura de seguridad y capacidad forense en la nube; defensa, formando comandos de ciberdefensa y ciberinteligencia; y peritaje judicial, sosteniendo dictámenes en estrado. Docente de posgrado en Colombia y España e investigador reconocido por MinCiencias.
Los plazos que nadie ve correr hasta que ya se vencieron.
Abogada en la frontera donde el derecho se encuentra con la tecnología. Responde por el respaldo jurídico de la reacción —define la vía procesal, cumple los plazos de notificación y sostiene el dictamen ante la contraparte— y por la prevención contractual: acuerdos de tratamiento, contratos de nube e IA y cláusulas de acceso forense. Su formación en LegalTech y FinTech aporta el terreno donde el fraude financiero se cruza con el peritaje.
Va aquí y no en la letra pequeña.
Un diagnóstico corto y sin costo: qué se ve de su organización desde afuera, qué grupos están activos en su sector y qué pasaría hoy si tuviera que probar un incidente.
Si está atendiendo un incidente ahora mismo: no apague los equipos, no reinicie y no inicie sesión en la máquina afectada. Aísle de la red y llámenos. Cada minuto de manipulación cuesta evidencia.